Hoy celebro con gratitud una década de caminar en el evangelio. Diez años llenos de altos y bajos, aprendizajes inolvidables y bendiciones que han transformado mi vida por completo. Mirar atrás me llena de emoción, porque veo la mano de Dios en cada detalle: en mi matrimonio, en la crianza de mis tres hijos y en las amistades que Él ha puesto en mi camino. A lo largo de este tiempo, he recibido consejos valiosos que han sido como faros en mi caminar con Cristo, y hoy quiero compartir cinco de ellos contigo, con la esperanza de que también puedan iluminar tu vida.
El primer consejo que marcó mi vida fue: "Prioriza tu relación con Dios por encima de todo". En medio de las responsabilidades diarias, es fácil descuidar el tiempo a solas con el Señor, pero aprendí que sin Él, nada de lo que hago tiene verdadero propósito. El segundo consejo fue: "Ama y perdona como Cristo lo hace". En el matrimonio y la familia, este principio ha sido clave para mantener la unidad y la paz. El tercero: "Confía en el tiempo de Dios". Muchas veces quise acelerar procesos, pero Él me enseñó que Su timing es perfecto. El cuarto: "Rodéate de personas que te edifiquen". Mis amigos en la fe han sido un soporte invaluable en momentos difíciles. Y el quinto: "Sé agradecido en toda circunstancia". La gratitud cambia nuestra perspectiva y nos ayuda a ver las bendiciones incluso en las pruebas. Estos consejos no solo han marcado mi vida, sino que han sido herramientas que Dios ha usado para moldearme y acercarme más a Él.